Debido al quiebre de Air Berlin, los pilotos de la aerolínea decidieron hacer una temeraria vuelta de honor como despedida. Con un avión que llevaba 223 pasajeros, cuando estaban por aterrizar los pilotos pasaron muy cerca a la torre de control del aeropuerto de Dusseldorf, lo que causó pánico entre los viajeros. “Querìamos un adiós digno y emotivo”, dijo un piloto.