Como materia de investigación fueron catalogados por las autoridades los hechos en los que tres reclusos de la cárcel La Picota fallecieron ayer en las horas de la tarde, en extrañas circunstancias. En medio de lo que sería una riña en el pabellón 3 del Eron (donde se ubican a reclusos por delincuencia común), exactamente en el patio 13, fueron hallados los cuerpos de Guillermo Roberto Cumplido Bolaños (37 años), Víctor Mejía Rodríguez (49 años) y Jesús Alberto Martínez Durán (44 años). Los presos presuntamente habrían desencadenado una pelea dentro del penal, en la que hubo armas cortopunzantes de por medio. Según algunas versiones, Guillermo habría tomado la decisión de acabar con su vida, y fue encontrado ahorcado en su celda por los guardianes del Inpec, luego de herir mortalmente a Mejía y Martínez. Sobre los presos. Un nombre que resalta entre los fallecidos es el de Jesús Martínez. El sujeto, quien purgaba una pena de 16 años en prisión y tenía en sus antecedentes anotaciones por los delitos de fraude procesal, porte ilegal de armas de fuego, y hurto, fue reconocido el 31 de octubre de 2010 por ser un falso testigo en el sonado caso de la muerte del universitario Luis Andrés Colmenares. En ese entonces Jesús aseguró ante la Corte que vio a varios estudiantes golpeando a Colmenares, testimonio que posteriormente fue descartado y se tipificó como falso. Por su parte, Víctor Mejía cumplía en el penitenciario una condena de 25 años por el delito de hurto calificado y secuestro. Guillermo (quien presuntamente habría asesinado a sus dos compañeros y posteriormente puso fin a su vida), estaba condenado desde el 16 de agosto de 2008 a 37 años de prisión, por el delito de secuestro extorsivo. Entérate de la nota completa en nuestra edición impresa.