Cuando la primera ráfaga de disparos vino en su dirección, William Enrique Martínez Acuña, Juan David Cartagena Salazar y Jorge Stiven Monroy León intentaron correr montaña abajo; pero las balas los alcanzaron, y media cuadra abajo todos quedaron heridos. Fueron en total 11 disparos los que les dieron a los tres amigos de 36, 22 y 18 años de edad, respectivamente, cuando departían en una esquina del barrio Rincón de Galicia (localidad de Ciudad Bolívar). Quienes estarían detrás de este hecho serían los integrantes de una red criminal que opera en el sur de la capital, y con la que posiblemente, días atrás, una de las víctimas habría tenido un problema personal, situación que habría causado esta triple muerte durante la primera hora de ayer. La geografía montañosa de la zona en donde se perpetró la acción de muerte permitió que los delincuentes huyeran con facilidad, debido a que cada uno tomó un camino diferente. Para los vecinos del sector, que se alertaron con el hecho, la prioridad era auxiliar a los heridos. “Lo único que se escuchó fueron los disparos. Sonaron unos 10 o 15 estallidos y al rato la gente empezó a pedir ayuda. “A esos muchachos no los conocíamos. Yo ya los había visto por acá en las esquinas, pero no era de siempre”, relató una vecina del lugar. Luego de ser alcanzado por los disparos, Jorge Monroy pereció en el lugar de los hechos, mientras que Juan Cartagena y William Martínez fueron llevados al Hospital de Meissen, donde la muerte también les ganó el pulso. Lluvia de disparos. El frío de la noche y la soledad de las calles podría haber sido considerado como un mal augurio para los supersticiosos, pero para estos tres amigos parecía un momento de tranquilidad y plenitud, motivo por el que salieron de sus casas y se dieron cita en la carrera 75 A con calle 62 I, en donde se reunieron a departir. Entérate de la nota completa en nuestra edición impresa.