Quizá nunca se le paso por la mente inmiscuirse en el mundo de la construcción y convertirse en la jefe de un grupo de hombres, quienes acatan sus órdenes y escuchan con atención sus consejos a la hora de elaborar una obra. Pero Dios le puso en el camino a Carla Díaz la oportunidad de ser toda una maestra, y ella supo aprovecharla. Su especialidad es el drywally el enchape, técnicas que aprendió poco a poco y que fue puliendo gracias a la experiencia que le ha dado trabajar en 14 obras, en las que su mejor recompensa ha sido ‘‘que el cliente, al recibir el trabajo, quede completamente satisfecho, y que la constructora quede muy bien con los clientes’’, afirma. Encuentra más noticias como esta en la sección Noticia del día de tu periódico Q´hubo.