Con el temor de que su hermanito no sobreviviera, una pequeña de tan solo seis años tomó unas tijeras y cortó la cuerda de la que se encontraba suspendido Daniel*, mientras que las lágrimas de impotencia se apoderaban de su rostro. A pesar del esfuerzo de la niña por salvarle la vida a su hermano, lamentablemente el menor de tan solo 14 años falleció en su habitación en la tarde del sábado. “Mientras intentábamos abrir la puerta de la casa, porque no había llaves, la niña fue a ayudar a su hermano y cortó la cuerda, pero ya no había nada que hacer”, relató una residente del sector a Q’HUBO. Triste final. Para Daniel su vida comenzó a perder sentido desde abril de este año. Se alejó de sus amigos y prefirió apartarse de todo y encerrarse en su mundo, a tal punto de que la depresión se volvió su compañera inseparable. En los últimos días había manifestado sentirse triste por la separación de sus padres, pero no por eso demostró que quería morir. “Era un niño normal. Nunca lo vimos llorando ni triste, mucho menos con problemas sicológicos, por eso la noticia para nosotros fue tan impactante”, contó una allegada. La tarde del sábado la madre de Daniel tenía que salir a hacer unas diligencias, pero como no se iba a demorar mucho, dejó encerrados a los dos niños pasadas las 4 de la tarde. Daniel y su hermana permanecieron en silencio en la casa, ubicada en el barrio Rincón de Galicia (en Ciudad Bolívar), cada uno en cuartos separados. Pasaron, al menos, 20 minutos desde que la madre se fue de la vivienda cuando la niña escuchó un ruido proveniente de la habitación de su hermano y decidió ir a ver qué ocurría. La escena que presenció fue desgarradora: su hermanito se encontraba suspendido en el aire y lo veía ahogado. Entérate de la nota completa en nuestra edición impresa.