Su enfermedad lo acercó a la TV

19 de febrero de 2019
Aunque para muchos es un rostro nuevo, lo cierto es que Hans Martínez, a quien vemos actualmente como el mayor Tovar en ‘El Bronx’ (del canal Caracol), lleva más de 15 años demostrando que es un hombre con una capacidad actoral increíble, digna de admirar. Su pasión es la actuación, por eso este 2019 para él promete ser uno de los años con más crecimiento y abundancia a nivel personal y laboral. “Con este personaje ustedes verán la fortaleza, el amor y el compromiso de un hombre que lo único que desea es ayudar y ver la forma de desarticular ese mundo criminal que se esconde en las entrañas del Bronx, y que tanto daño ha causado”, le aseguró Hans a Q’HUBO. Para este bogotano, hacer parte de esta producción no solo se convirtió en una experiencia para sumar en su admirable hoja de vida. Para él fue todo un privilegio, pues no cualquiera se da el lujo de interpretar un personaje con las características que tiene este mayor de la Policía. “Para mí es un honor poder interpretar a un miembro de las fuerzas militares del país. Hace unos años le di vida a un sargento en ‘Corazones blindados’ y aquí ya escalé (risas). Este papel tiene muchos elementos con los que sé que algunos se van a conmover y, tal vez, identificar”, relató. Su lucha de infancia. La niñez de Hans jamás estuvo ligada al mundo de la televisión; no obstante, el tiempo y algunas situaciones desafortunadas de la vida lo fueron acercando poco a poco a este medio, el cual le ha dado todo lo que tiene y hasta le ayudó a superar una enfermedad que  para muchos parecía incurable. Durante nuestra conversación, Hans confesó que casualmente el primer acercamiento que tuvo con las artes escénicas se dio gracias a un tratamiento médico. “Mis inicios se dan porque fui epiléptico y como a los 15 años, por sugerencia de un médico, vi ‘Despertares’, una película con Robert de Niro y Robin Williams, la cual hablaba de un hombre que desde su niñez, a causa de una enfermedad mental, quedó desconectado del mundo por muchos años. “La epilepsia que yo sufría  venía acompañada de ausencias cerebrales, que son desconexiones temporales, las cuales se pueden extender hasta ser catatónicas, cómo le sucedía al personaje de esa película”, recordó. Entérate de la nota completa en nuestra edición impresa. 

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