Que sepa cocinar o no es lo que menos importa. Con solo sonreír Rafael Novoa pone a suspirar a las televidentes de ‘Masterchef Colombia’, programa de concurso culinario del canal RCN. El bogotano sigue siendo un papacito a los 46 años, edad a la que se siente más pleno que nunca. Aunque en principio parece algo tímido, al entrar en confianza el esposo de la exreina Adriana Tarud y padre de Alana cuenta que hizo todo lo que quiso en su soltería y que la mojigatería no va con su forma de ser. Cocinero no es, pero verlo todas las noches en el programa es como el postre perfecto antes de ir a dormir. ¿Cómo le va en la cocina? No soy chef. Cocino de combate, no me muero de hambre, pero así supremamente ‘gourmet’ no soy. A más de uno de los que estamos participando nos preguntaron y varios dijimos: ‘No cocino’ y nos respondieron: ‘No importa’, entonces interesante hacerlo. Pensé: ‘salgo en la primera semana’, pero fíjate que no. ¿Quién cocina en su casa? Una señora que viene y nos cocina delicioso (risas). Yo no cocino nada, a mi hija sí, unas arepas buenas, puedo preparar un pollo, arroz, pero cosas muy básicas. Adriana no es de cocina; sí sabe hacer unas ensaladas buenas, para qué. Entonces no es tan cierto que al hombre se le conquista por el estómago… No necesariamente. También hay otras cosas ante las que uno como hombre puede caer. ¿Qué tiene Adriana que lo conquistó? Es una mujer espectacular, muy inteligente, berraca, echada para adelante, camelladorsísima, alegre. Lo lindo es lo primero que uno ve, pero esas son las cualidades que de pronto no todo el mundo ve, porque mujeres lindas hay muchas, pero con las cualidades que a uno lo puedan atrapar… Sobre todo me gusta su alegría y ahí caí. Entérate de la nota completa en nuestra edición impresa.