Como un auténtico héroe murió Aaron Feis, una de las 17 víctimas fatales que dejó la llamada ‘Masacre de San Valentín‘, cometida por el joven de 19 años Nikolas Cruz la tarde del miércoles en la escuela secundaria Marjory Stoneman de Parkland, en Florida (EE.UU.). Feis se desempeñaba como guarda de seguridad y entrenador auxiliar de fútbol americano en la institución educativa, donde se vivieron momentos de terror. Allí su instinto lo llevó a poner en riesgo su vida por salvar a los alumnos, y esta decisión finalmente lo condujo a la muerte.