SE ENAMORÓ DE SU MUÑECA

1 de julio de 2016

Vivir lejos de su esposa debido a sus obligaciones laborales, llevó a Senji Nakajima a ser ‘infiel’. Desde hace seis años este japonés dejó la ciudad de Nagano, donde vivía con su mujer y sus dos hijos, para trasladarse casi 250 kilómetros y radicase en Tokio. Allí, en medio de la soledad, el hombre de 61 años halló el amor de la manera más inesperada: en una figura de caucho y silicona. Al sentir que no iba a soportar la abstinencia, Senji decidió comprar una muñeca sexual, a la que llamo Saori. Al principio solo la vio como un objeto que despertaba sus instintos y con la que se satisfacía, pero poco a poco su relación se transformó. La muñeca de rasgos finos, ojos impactantes y figura esbelta, aun siendo inanimada, pero con una imagen bastante realista, logró en pocos meses conquistar el corazón de este empresario. Encuentra más noticias como esta en la sección Mundo Insólito de tu periódico Q´hubo.

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