Los artistas normalmente nos tienen acostumbrados a observar sus obras en materiales tradicionales como la arcilla, el óleo o el mármol. Sin embargo, Alexandra Toro, una artista empírica de Cali, se aventuró a realizar cuadros y otros tipos de objetos con cáscaras de huevo. “Una de las preguntas recurrentes que me hacen es: ¿eso no huele?”, explicó Toro al referirse a sus obras. Según explica, la materia prima, la cáscara del huevo, ha pasado por un proceso en donde ha sido lavada, ha tomado intensos baños con los rayos del sol y finalmente es recubierta por pintura. Tributo familiar. Toro recuerda que se basó en su abuela María del Carmen Camelo cuando inició con la idea. “Se ve una evolución en mi técnica. Mi primer cuadro fue un bodegón; inicialmente me demoraba 15 días haciéndolo y ahora lo sacó en tres días”, relató la artista, quien también es tecnóloga en Control Ambiental del Sena. Las representaciones tienen dos formas en la que se usan las cubiertas: una es el huevo molido y otra es completa. “Para hacer una representación con cáscara molida se te van de tres a cuatro kilos; si es en cascarón entero, puedes sacarlo en dos kilos”. Esta madre de familia realizó hace poco una exposición en la Biblioteca Departamental, donde expuso un total de 20 obras. “De las que más me enorgullezco es el bodegón, en el que rescaté un cuadro de mi madre que tiene más de 30 años, y el que más me dio problemas fue ‘El Misericordioso’”, finalizó la artista Toro. Entérate de la nota completa en nuestra edición impresa.