Los rescatistas estudiaban ayer las posibles opciones disponibles (ver gráfico grande) para evacuar a los doce niños y su entrenador de fútbol, atrapados desde hace doce días en una cueva inundada en Tailandia (en Asia), en una carrera contrarreloj ante el riesgo de que suba el nivel de las aguas, con el retorno previsto de las lluvias. “Nuestra mayor preocupación es la meteorología… Estamos en una carrera contrarreloj, ahora estamos en una carrera contra el agua”, declaró el jefe de la célula de crisis. Los socorristas esperan poder hacer que baje el nivel de las aguas de forma suficiente como para que los niños no tengan que bucear o que lo tengan que hacer muy poco. El regreso de la lluvia, previsto para hoy, podría precipitar esta evacuación, con el riesgo de que torrentes de agua inunden la cueva y se desate una tragedia. “Escuché que habrá lluvia otra vez. Estoy muy inquieta”, dijo a AFP Sunida Wongsukchan, familiar de Ekkarat, uno de los niños atrapados. A su alrededor, en la carpa reservada a las familias, la inquietud es cada vez mayor. Fue a causa de las lluvias torrenciales que los niños se vieron bloqueados en la cueva el 23 de junio tras haber decidido, por una razón que todavía no está clara, entrar en ella tras la práctica de fútbol con su entrenador. Los familiares de los atrapados creen que los pequeños entraron allí por una posible fiesta de cumpleaños que habrían querido organizar en la cueva para uno de ellos que el 23 de junio cumplió 16. Entérate de la nota en nuestra edición impresa.