Maicol, asesinado por una rencilla del pasado

3 de septiembre de 2018
Luego de un duro día de trabajo en una carpintería en Bosa, Maicol Javier Bernal Pinzón (23 años) llegó hasta su casa el sábado en la noche para reunirse con su bella esposa y su hijito de dos años. Todo era tranquilidad y regocijo en la familia de estos muchachos que se amaban con locura, y que convivían desde hace cuatro años. De repente, Maicol decidió salir a la calle a tomar el fresco y frío aire de la noche, para combinarlo con el sabor de un cigarrillo y relajarse por completo de sus labores. Allí, en el barrio Laureles (localidad de Bosa), ya cuando Maicol tenía su cigarro en la mano, unos jóvenes con los que tenía una rencilla del pasado lo atacaron en gavilla, sin que Bernal se pudiera defender. Luego huyeron cobardemente por esas calles del sur de la ciudad. La arremetida contra Maicol fue tan violenta que sus agresores no se conformaron con golpearlo, sino que también le propinaron múltiples heridas con arma blanca y hasta machetazos. En este momento la familia del joven solo espera que se haga justicia. Piden al cielo que el alma de Maicol descanse en paz y que esos infames que se los arrebataron paguen de manera ejemplar por lo que hicieron. El dolor en sus corazones es inmenso. Antecedentes. Hace algunos meses Maicol tuvo un serio problema en su barrio con cinco personas de no muy buen proceder. La razón: defender a su esposa de las palabras que los jóvenes le decían por su belleza. Desde entonces, a Maicol Javier, de 23 años, “se la tenían velada”, y probablemente por lo mismo se desencadenó tan terrible tragedia. “Los que lo mataron son unos ñeros que tienen mucho respeto en el barrio. “Ellos siempre morboseaban a la esposa de Maicol. Ella no podía ni pasar porque empezaban a gritarle palabras obscenas y decirle cuanta cosa ‘sucia’ se le venían a la cabeza. “En medio de uno de esos desafortunados acosos, Maicol reaccionó y se agarró con esos jóvenes para defender a su mujer. Desde ese momento fue que surgieron los problemas. “Seguramente anoche (el sábado), al verlo solo, esos tipos lo atacaron y pasó lo que pasó”, aseguró a Q’HUBO el padrastro de la víctima. Salvaje ataque. En medio de la caminata de vuelta a casa, con su cigarrillo en las manos y sin poder defenderse, a Maicol, a eso de las 10 de la noche, lo atacaron de forma terrible: a cuchillo y machete. Como pudo, sacando una fuerza admirable en su ser, caminó hasta su casa para que lo ayudaran.
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