Oliver Struempfel rompió su propia marca. Este alemán acaba de lograr un record al entregar en un solo viaje 29 litros de cerveza, lo que equivalió a llevar en sus manos y brazos casi 70 kilosentre vasos y bebidas. Lo mejor fue que pese a la escasa visibilidad. Llego a la mesa después de un recorrido de 40 metros con más del 90% de la cerveza servida. El año pasado su marca estaba en 26 jarras, y aunque ahora lo intento con 31, dos de ellas se le cayeron. Este es solo uno de los concursos que se realiza previo al llamado Oktoberfest, uno de los festivales en el que los alemanes celebran con la bebida más popular de su país. Encuentra más noticias como esta en la sección Mundo Insólito de tu periódico Q´hubo.