El mundo se lució recibiendo el nuevo año, pues en varios países no escatimaron en gastos para estallar pólvora a la lata, invertir en sofisticadas proyecciones láser y deleitar a los asistentes con conciertos de reconocidos artistas. Los espectadores del Burj Khalifa (Dubai) no dudaron en tomarse fotos con el juego de luces con láser.