Julio César Guacaneme nunca imaginó que su pasión por la velocidad acabaría con su vida en un abrir y cerrar de ojos. La tarde del sábado el comerciante se movilizaba en su moto de alto cilindraje, de colores negro y verde, cuando al interior de Corabastos, en un lugar conocido como ‘La reina’, sufrió un letal accidente. Un final que tomó por sorpresa a todas las personas que estaban esa tarde en la central mayorista, pues César no pensó en los riesgos que podría correr al manejar a alta velocidad. Son varias las historias que se cuentan alrededor de la muerte de César, el hombre que vendía fresas en la bodega 29, donde según algunas personas que trabajan en el lugar, Guacaneme iba con dirección al parqueadero para guardar la motocicleta, aunque otros indican que fue por una pelea. “Eso estuvo feo, porque el man supuestamente llevaba tomando guaro desde temprano, y después de varias horas de estar bebiendo, cogió la moto y la aceleró hasta el límite, pues según supe, él había peleado con su mujer y por eso se quería ir a toda prisa”, dijo un trabajador del sitio sobre lo que supuestamente hizo Julio César poco antes de chocar de frente con la muerte. Trágico final. El sábado a las 4:15 de la tarde se escuchó la moto, que se movilizaba a gran velocidad por una calle al interior de Corabastos. Muchas de las personas alcanzaron a percatarse que era Guacaneme quien manejaba la moto negra de placas JVN 4ID. El accidente ocurrió cinco minutos después de que el comerciante se subió a su vehículo. Entérate de la nota completa en nuestra edición impresa.