A infante de marina lo balearon en Altamar

24 de julio de 2018
Por la forma como asesinaron a Ermis José Malagón Blanco, las autoridades han logrado deducir de manera preliminar que todo se trató de un sicariato, pero la verdad podría ser otra, pues él no le debía nada a nadie y su impecable carrera profesional da cuenta de ello. Este reciente crimen que ocurrió en la localidad octava se ha convertido en un verdadero misterio, puesto que en el lugar de los hechos nadie logró reconocer al hombre ultimado porque aseguran los testigos que no era uno de sus vecinos. Además de reconstruir la escena del crimen para hallar pistas, las autoridades tendrán que rastrear las cámaras de seguridad de por lo menos tres barrios para identificar de dónde provenía este hombre de 37 años, a quien le propinaron tres disparos letales durante la madrugada de ayer. Los vecinos, aún sabiendo que declarar ante las autoridades puede ser contraproducente, prefirieron decir lo que saben porque aún creen en que se pueda hacer justicia y dar con el paradero del delincuente que disparó a quemarropa contra el Infante de Marina. “A esa hora que dispararon sale mucha gente de sus casas, eso sirvió para que todos los vecinos corrieran a ver qué pasaba. Nadie alcanzó a ver al que disparó, pero cuando llegamos el señor que mataron estaba botando sangre y quisimos ayudarlo llamando a la Policía”, narró un tendero del barrio Altamar, en Kennedy, donde ocurrió el crimen. Disparos al uniformado. El primer balazo detonó a eso de las 4:15 a.m. de ayer, después sonaron otros tres estallidos a un segundo de diferencia uno del otro. Algunos residentes del sector, incluso, aseguran que parecía una ráfaga de balas, la cual los dejó sentados en sus camas de un solo salto. Exactamente en la mitad del parque del barrio Altamar, en la Carrera 88C bis con Calle 42A bis sur, quedó tendido Malagón Blanco, quien no vestía su uniforme, porque presuntamente ayer estaba de permiso e iba a realizar una serie de diligencias. Alrededor del cadáver se empezó a generar un abundante charco de sangre que daba cuenta de la sevicia con la que el gatillero disparó. Q’HUBO visitó el lugar de los hechos y con ayuda de las versiones de los moradores del lugar logró reconstruir el sangriento momento que tuvo que vivir el infante Ermis.
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