J. León se ganaba la vida como radiotéctino y además se hacía pasar como brujo para atraer a sus víctimas. En Facatativá (Cundinamarca), el acusado de 58 años se aprovechó de varias menores de 14 años que sentían curiosidad por el tarot y las ‘limpiezas espirituales’ para engañarlas y, luego de darles un brebaje, abusarlas sexualmente. Todo apunta a que León realizaba los trabajos de brujería en su propia residencia, pero acostumbraba a cambiar de inmueble con frecuencia cuando percibía que era muy evidente y sospechoso el ingreso de tantas menores de edad a su casa. Algunas de las víctimas, hoy ya mayores de edad, se atrevieron a romper silencio y contaron cómo este hombre actuaba. “Él decía leer las cartas del tarot, lo hacía en la sala del apartamento donde vivía. Después de conversar mucho, manifestaba que era necesario purificar el espíritu y para eso mezclaba unos ‘menjurjes’ y hacía que uno los bebiera. Al parecer, estos bebedizos tenían algo que lo hacían a uno perder la voluntad y que le generara sueño. Este era el momento que él aprovechaba para abusar sexualmente”, contó una de las mujeres. Entérate de la nota completa en nuestra edición impresa.