“Estoy secuestrado en mi propia casa”

17 de agosto de 2018
Uno de los grandes miedos de Armando Vergara, además de que lo maten los criminales que lo asechan, es no poder seguir sirviéndole a la comunidad y velar por los derechos de los menos favorecidos. Su labor como líder social, Veedor de la Policía y defensor de los derechos humanos en los últimos cuatros años se ha visto obstaculizada por una serie de amenazas de las que ha sido víctima. La gravedad del asunto, también, es que él asegura sentirse secuestrado en su propia casa. “Siento que me va a pasar lo mismo que le ha ocurrido a los líderes sociales del país: han terminado muertos”, dijo. Con el pasar de las horas las advertencias que le han hecho a él algunos grupos al margen de la ley parecieran estar por materializarse, pues a finales de junio fue perseguido por un desconocido en una motocicleta. Y justo un mes después otro hombre, también en moto, llegó hasta su casa y le disparó en dos oportunidades. Armando no ha querido cambiar el vidrio que quedó afectado producto de los proyectiles de fuego que lo perforaron, solo por el hecho de que sirven como prueba fehaciente de lo que tiene que vivir a diario. “Panfletos, llamadas, persecuciones, interceptaciones y hasta disparos a mi casa”, en eso se resume el día a día de este hombre que lleva por lo menos ocho años trabajando por hacer el bien y promover la justicia. Hablamos con él y nos contó lo que tiene que vivir.
¿Cuáles han sido las recientes amenazas? El 22 de junio pasado tuve que trasladarme en moto hasta el norte de Bogotá, en horas de la noche, con el fin de verificar una queja de un usuario que aseguraba que tenía una inconsistencia con una cita médica. A la altura de Corabastos (Kennedy) me empezaron a seguir los tipos de una moto. Apenas yo pasé uno de ellos dijo “ese es, hágale”. Ellos se movilizaban en una moto negra de alto cilindraje. Ese día me siguieron por toda la avenida Ciudad de Cali, sentido sur norte, y al llegar al CAI de la Serena (avenida Ciudad de Cali con calle 90) me tocó meterme ahí para esconderme porque los tipos no se despegaban. Y el último ataque, el 31 de julio a la 1:20 a. m., un tipo en una moto llega hasta el frente de mi casa, ubicada en le barrio Palenque (Kennedy), y me hizo dos disparos. Desconozco lo motivos de lo que está pasando y de todas las amenazas que me han hecho, que con estas últimas ya suman 10 en total.
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Un comentario

  1. antonio diaz dice:

    la verdad ese líder social cumple una función muy importante en la defensa de los derechos del personal de la policía nacional, es triste decirlo pero todo eso que le esta pasando es por hacer su trabajo y esto es auspiciado por los altos mandos de la policia nacional.

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