El fatídico almuerzo de Luis Carlos

31 de agosto de 2018
Difícil de olvidar. Así será el día de ayer para cientos de empleados de la Gobernación de Cundinamarca (en Teusaquillo) y no precisamente porque de un hecho ameno se trate. Por el contrario: muchos de ellos quisieran olvidar para siempre la terrorífica tarde que se vivió en su sitio de trabajo. Luis Carlos Castillo Amaya, un técnico de operaciones de 63 años, oriundo del municipio de Facatativá, perdió la vida de forma atroz cuando por hechos que aún son materia de investigación un hombre le propinó cinco disparos en el momento que se disponía a almorzar. Todo fue pánico y confusión entre los testigos que se encontraban en el lugar. Por fortuna, en medio del drama, la angustia y la confusión, las autoridades lograron la captura del sicario que perpetró el crimen, por lo que se espera que se haga justicia de forma ejemplar. El homicida, quien en este momento se encuentra bajo la disposición de las autoridades y será presentado ante un juez de control de garantías, fue identificado como A. García, alias el ‘Niche’. El sujeto, según versiones preliminares, fue capturado en el 2012 luego de que lo acusaran de ser el jefe de sicarios de ‘los Urabeños’, en Córdoba. Por este hecho, el 12 de marzo de 2013 fue condenado en Montería a cuatro años de prisión por el delito de concierto para delinquir. La pena que le impusieron terminó de pagarla el 2 de junio de 2016, pero a pesar de que el ‘Niche’ había quedado en libertad, tenía otra condena de cuatro años en la ciudad de Villavicencio por el mismo delito. Por el momento, no se descarta que hayan más personas involucradas en el crimen. En la plazoleta. La mañana de trabajo de ayer transcurría en total normalidad para los trabajadores de la Gobernación de Cundinamarca (ubicada en la avenida calle 26 con carrera 51, en el barrio Salitre Oriental de Teusaquillo). Para Luis Carlos no era diferente, el hombre que estaba próximo a pensionarse y trabaja allí desde hace más de 10 años, estuvo cumpliendo con sus labores hasta que llegó la hora de su almuerzo. Antes de poder dar el primer bocado a su comida, García lo atacó con un arma de fuego, dejando a su paso una mancha de sangre y el sentimiento inconfundible de terror entre las personas que se percataron del suceso. Entérate de la nota completa en nuestra edición impresa.

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