Cuando una de las columnas de concreto que sostenía una viga de metal se desplomó, Fernando Ruiz y otros cinco empleados de la construcción del puente La Pala, en la vía Bogotá – Villavicencio, cayeron unos 50 metros en las profundidades de una montaña en la que estaban edificando la estructura. Solo uno de los seis hombres, Alejandro Gutiérrez, se salvó de milagro, pero sigue internado en un centro asistencial; mientras que los otros cinco: Germán Guzmán, Ramiro Rodríguez, Fernando Ruiz, Róbinson Ortiz Ruiz y José Acuña perdieron la vida y sus cuerpos fueron rescatados únicamente hasta las 2 p.m. de ayer. El incidente ocurrió en inmediaciones del sector de Chirajara (Cundinamarca) más exactamente en el kilómetro 65, pero la tragedia llegó hasta Bogotá y tocó a una familia residente de la localidad de San Cristóbal debido a que Fernando Ruiz era uno de sus integrantes. Aunque el hombre era oriundo del municipio de Gutiérrez, también en Cundinamarca, su familia había extendido su cerco y llegaron hasta la capital en donde lograron construir un hogar. “Él ahora último no iba mucho a Bogotá, porque como estaba trabajando en esa obra, por comodidad se fue a vivir a Guayabetal, pero la mayoría de sus familiares se quedaron acá en Bogotá”, dijo Élver, su primo más cercano. Además de esta muerte, parece que al clan Ruiz le hubiera caído una maldición, porque el pasado viernes otro de sus integrantes, Junior Andrés Castro Ruiz, pereció en un accidente de tránsito en Bogotá (ver recuadro). Dolor incontenible. Hace un año se corrió la voz en Cundinamarca que estaban buscando obreros para trabajar en la construcción del puente La Pala, que tiene como fin la obra de la doble calzada que conectará a la capital con el llano. Entérate de la nota completa en nuestra edición impresa.