Disparos a mujer en esquina de la playa

3 de septiembre de 2018
Entre el asesinato de María Liliana Poveda y los crímenes de sus dos hijos hay apenas 13 y 20 meses de diferencia. El primero en perder la vida fue Luis Fernando Ortiz Poveda (21 años), y luego la víctima fue Jhonatan Sneider Poveda Contreras (19 años). Ahora, este fin de semana, los homicidas sentenciaron el fin de la mamá. Aunque pareciera mentira, y como si se tratara de una maldición, estos tres familiares fueron asesinados una tras otro y hasta ahora nadie sabe por qué. El último homicidio, que puso fin a la existencia de María Liliana, tuvo lugar este sábado, justamente en el mismo sitio en donde mataron a su hijo menor, Jhonatan Sneider, el 31 de julio de 2017, en el barrio La Playa primer sector (localidad de Ciudad Bolívar). El asesinato de Luis Fernando Ortiz Poveda, perpetrado el 8 de enero de 2017, fue a tan solo dos cuadras de diferencia del lugar en donde le dispararon a su hermano y a su mamá. Los tres fueron baleados bajo el mismo modus operandi, y todo podría indicar que estas tres muertes habrían sido planeadas por los mismos sicarios. Con este último caso que enluta a los Poveda, parece tener fin esta tragedia, pues los únicos dos hijos de María ya están sepultados, y ella, quien era la única que quedaba, no tardó en ser acribillada frente a su esposo y a su cuñado. Reunidos en el cielo. Desde la partida de su segundo hijo, María Poveda todos los días los recordaba y le imploraba al Altísimo que algún día, no muy lejano, los pudiera volver a tener en sus brazos. Hoy esas tres almas seguramente están reunidas en el más allá, desde donde además hacen las veces de ángeles con el fin de cuidar a sus seres queridos, quienes siguen con vida y no paran de llorarlos. Entérate de la nota completa en nuestra edición impresa. 

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