Despreciable acabó con su ex y simuló que estaba desaparecida
3 de mayo de 2018
Una sevicia inexplicable, maldad infinita y unos celos incontrolables, esas fueron las razones que llevaron a Carlos Alberto Casas (48 años) a cometer un atroz crimen contra su esposa y madre dos hijos: Yudy Angélica Beltrán Arango (36 años), quien cansada de los maltratos físicos y psicológicos por parte del hombre, lo dejó y no quiso volver con él. El taxista, con sus celos enfermizos y lleno de rabia porque Yudy lo iba a abandonar, la atacó sin misericordia en su vivienda ubicada en el barrio Molinos (Rafael Uribe Uribe). La misma mujer que había encargado de llenarlo de felicidad y amor durante tantos años, murió por las heridas que él mismo le causó. Toda esta macabra historia en nuestra edición impresa.
Yo lo llamaría la Bestia de Molinos porque de haber hecho semejante salvajismo no tendrá perdón de Dios deberán de aplicarle la pena de muerte a este animal que no tendrá perdón de la humanidad existente.
Es cuestión de principios si y amo a mi pareja porque la mataría la hombres no piensan sino después que realizan las cosas o l actos no se como tienen la conciencia de matar a alguien con tanta naturalidad y orgullo las mujeres no se tocan ni con el pétalo de una rosa a es para consentir las amarlas y respetarlas en toda su vida hay que cuidarlas como una rosa
Yo lo llamaría la Bestia de Molinos porque de haber hecho semejante salvajismo no tendrá perdón de Dios deberán de aplicarle la pena de muerte a este animal que no tendrá perdón de la humanidad existente.
Es cuestión de principios si y amo a mi pareja porque la mataría la hombres no piensan sino después que realizan las cosas o l actos no se como tienen la conciencia de matar a alguien con tanta naturalidad y orgullo las mujeres no se tocan ni con el pétalo de una rosa a es para consentir las amarlas y respetarlas en toda su vida hay que cuidarlas como una rosa