Lo que comenzó como una frustración deportiva para Jorge David Alberto Cristancho Medina, cuando a sus 6 años de edad el pediatra le prohibió continuar con sus clases de natación debido a una dificultad en su nariz, a los pocos meses se convirtió en la felicidad más grande, y ahora, ocho años después, es su proyecto de vida. “Me encantaba nadar, pero no podía realizar los ejercicios normales de respiración que me exigían. El médico me dijo que por un ‘defecto’ en mi nariz me recomendaba otra disciplina. “Intenté con el fútbol y baloncesto, pero había algo que no me agradaba, hasta que mis padres me llevaron a una escuela de patinaje artístico y desde el primer día hubo una conexión fantástica”, relata este jovencito nacido el 22 de abril de 1992, quien vive en el barrio Santa Rita. En el Club Deportivo Sol y Luna, bajo la dirección de Juan Manuel Lemus, a sus 7 años de edad Jorge comenzó clases sobre sus patines convencionales. Entrenó fuerte y desarrolló con habilidad las figuras básicas que lo llevaron a ascender a la categoría novatos, en la que ganó su primer título nacional, en 2011. “En el poco tiempo que llevaba aprendí mucha técnica y a respetar a mis rivales, a convivir con los demás deportistas, y a que todos debemos ayudarnos como una familia”, aseguró Jorge, hermano de Cristian, Yeimy, Jéssica y Coral, e hijo de Jorge Alberto y Jackeline. Entérate de la nota completa en nuestra edición impresa.
Es una alegría saber que en vez de alejarse definitivamente del deporte, Jorge David tuvo la determinación de seguir buscando alternativas. Se puede decir que hay un deporte para cada quien. Muchas gracias por el artículo.
Es una alegría saber que en vez de alejarse definitivamente del deporte, Jorge David tuvo la determinación de seguir buscando alternativas. Se puede decir que hay un deporte para cada quien. Muchas gracias por el artículo.