La corta vida de Michael Stiven Corredor llegó a su final luego de que un hombre empuñara un arma blanca y se la clavara en el pecho. Aunque lastimosamente hechos violentos como estos se han convertido en el pan de cada día en la capital del país, esta reciente muerte tiene un ingrediente muy particular, pues el homicida es el cuñado de Corredor y quien se jactaba de decir que era el mejor amigo del hoy difunto. Este hombre optó por enfrentar al joven, luego de una confusión que habría desatado en una supuesta pelea de pareja entre su hermana y Michael. El problema que tenían estas dos familias acabó, pero no de la forma en la que lo deseaba la víctima, quien cansado de múltiples amenazas por parte de su cuñado decidió ir a solucionar el percance personalmente y en compañía de su papá, Andrés Corredor, sin pensar que este sería el principio de su muerte. La realidad es que hoy unos lloran una pérdida humana y otros porque el agresor, seguramente cuando sea capturado, pasará una larga temporada en la cárcel. Mientras se desenreda este episodio judicial, los vecinos del barrio Centro Suba siguen consternados, pues aún no creen el nivel de intolerancia que asecha sus cuadras. “Antes de que mataran a mi hijo, él y la esposa estaban acá en mi casa recogiendo a la bebé que tienen; cuando de un momento a otro empezaron a enviarle por WhatsApp unos mensajes con amenazas. Era el cuñado. Michael, cansado de eso, salió de una en el carro a solucionar el problema y yo me fui con él. Cuando llegamos al barrio él se bajó del vehículo y de una vez el cuñado se le abalanzó con el cuchillo”, contó Andrés Corredor a Q’HUBO. Dos días después del crimen se desconoce el paradero del agresor, pero se presume que las autoridades ya están tras su pista con el fin de proceder a su captura y enviarlo ante un juez.
Entérate de la nota completa en nuestra edición impresa.