‘Chupeta’, el hombre de los mil rostros

6 de diciembre de 2018
De la cara de Juan Carlos Ramírez Abadía, ‘Chupeta’,  uno de los capos más temidos de Colombia y el mundo, solo queda el color negro profundo de sus ojos. Las múltiples cirugías plásticas a las que se sometió durante varios años y las enfermedades que, según dicen, lo agobian hoy lo tienen demacrado, con los huesos de la cara pronunciados y el poco pelo que lo acompaña lleno de canas. Con la piel del rostro estirada en su punto máximo; los pómulos sobresalientes y brillantes en los que resaltan varias manchas rojas, producto de una piel maltratada; la nariz respingada y el mentón puntiagudo, ‘Chupeta’ reveló con detalles su expediente como criminal durante el juicio contra el narcotraficante mexicano Joaquín el  ‘Chapo’ Guzmán (ver recuadro), que se lleva a cabo en Estados Unidos. También habló de su relación con él. “A sus 55 años, ‘Chupeta’ tiene canas y la piel muy lisa, estirada. El juez advirtió en la sala que el testigo sufre problemas de salud. Parecía tener frío: vestía una chaqueta oscura y usó, por momentos, un par de guantes de tela antes de comenzar a hablar”, fue el relato que se conoció en las últimas horas por parte de la prensa gringa. La confesión. Ramírez Abadía, que busca una rebaja de cinco años, está sirviendo como testigo en el juicio contra el ‘Chapo’ a quien dice haberle enviado, desde 1990 hasta 2007, decenas de toneladas de cocaína para que las llevara de México a Estados Unidos. Con el rostro parco y sin titubear ni demostrar arrepentimiento, ‘Chupeta’ confesó haber ordenado 150 asesinatos, crímenes que están consignados en informes contables del pago a los sicarios. Uno de estos casos, el más recordado, es el asesinato de uno de los hermanos de Víctor Patiño, alias ‘el Químico’ (un narcotraficante colombiano miembro del cartel de Cali que había sido detenido y estaba colaborando con las autoridades brindando información sobre Ramírez), el cual le costó 338.776 dólares en sicarios, algo así, hoy en día, como mil millones de pesos. “Es imposible ser el líder de un cartel en Colombia sin que haya violencia”, se justificó Juan Carlos ante el abogado defensor William Purpura, a cargo de su contrainterrogatorio. Entérate de la nota completa en nuestra edición impresa. 

Etiquetas:

Dejar un comentario