Que una reina de belleza se mande a poner bótox y se someta a cirugías es normal, pero, ¿que eso suceda en un concurso de camellos?, ¡parece de locos, pero es cierto! Eso ocurrió en Arabia Saudita, donde se celebra el curioso concurso en el que se evalúa especialmente las orejas delicadas y las narices prominentes. ¿Qué lleva el dueño de un camello a cometer estas trampas? Pues resulta que este, el festival de este estilo más importante del Medio Oriente, reparte premios por 5,2 millones de dólares ($14.745 millones), un botín más que jugoso. Cerca de 30 mil camellos participan en este festival, y ya 12 de ellos han sido expulsados por sus retoques estéticos.