Lo que parecía ser una deuda sin mayor trascendencia y hasta podría ser mandada directo al olvido, terminó siendo el motivo por el que a Camilo*le quitaron la vida de tres disparos en el barrio Terrazas de San José, en Rafael Uribe, la noche del domingo. Camilo, de 17 años, le había quedado debiendo $1.500 a un hombre del sector semanas atrás, deuda que para él era insignificante pero que para su homicida tenía trascendencia e importancia, por lo que no perdió oportunidad para cobrarle el domingo. Al ver la actitud desafiante del menor, el hombre de 30 años decidió devolverse a su vivienda y sacar un revólver para, posteriormente, propinarle tres disparos en la cabeza y pecho, dejándolo mal herido en una zona boscosa del sector. El menor de edad, quien fue auxiliado por una mujer, lastimosamente perdió la vida en la parte trasera de un taxi mientras era trasladado al Hospital San Carlos a donde ingresó ya sin signos vitales. Ni siquiera la reanimación que trataron de hacerle los galenos lo devolvió al plano terrenal. “Al joven lo lleva una señora en un taxi hasta el Hospital San Carlos, pues luego de nosotros recibir la novedad de los disparos unos policías se aproximan a la zona y no observan nada. Minutos después nos informan que el joven había fallecido en el centro asistencial”, fue la versión que le dieron las autoridades a Q’HUBO. Intolerancia y riña. Tras el festín por el victorioso marcador de la selección Colombia en el partido contra Polonia, Camilo salió de su vivienda con el fin de encontrarse con unos amigos, pero su paso fue interrumpido por el hombre a quien le debía los $1.500.
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