No contentos con amenazarlos de muerte y robarles algunos elementos de valor, los delincuentes accionaron el arma de fuego que portaban, en dirección al pecho de un joven de 25 años, quien estaba en compañía de su hermano y de dos amigos. La violenta acción cobró la vida de Fernando Fajardo Mejía, un operario de mantenimiento, quien se convirtió en la nueva víctima de la delincuencia común que opera en la capital. El trabajo de las autoridades locales permitió la captura de uno de los responsables de este hecho, pero ahora la preocupación de la familia es que la justicia sea flexible y termine otorgándole beneficios a ese sujeto que les arrebató la felicidad. “Tenemos entendido que aceptó el delito, pero ahora el problema es que le dan rebaja de pena, si no es que terminan dándole casa por cárcel, o en el peor de los casos, incluso quedaría libre”, manifestó un allegado de los dolientes. Q’HUBO visitó el barrio Bello Horizonte (localidad de San Cristóbal) y allí conoció de primera mano las preocupaciones de la comunidad, entre ellas la presencia de consumidores de estupefacientes y la presencia de grupos delictivos que han tomado represalias cuando han sido denunciados. “Es mejor evitar hablar de más, porque cuando uno habla con la Policía los delincuentes arremeten contra uno. En lo posible esperamos que las autoridades visiten más este sector y nos ayude a controlar la inseguridad”, indicó una residente del suroriente de Bogotá. Atraco mortal. Después de varias horas de departir con sus amigos, Fernando, durante la madruga de este sábado, salió de su vivienda en el barrio Atenas (localidad de San Cristóbal), y junto con su hermano decidió acompañar a sus conocidos a su vivienda, con el fin de que no corrieran peligro. La idea de los hermanos Fajardo era caminar un par de cuadras, atravesar parte del barrio Bello Horizonte, y posteriormente retornar a su vivienda para descansar luego de la diversión. Entérate de la nota completa en nuestra edición impresa.