A Fiona Presley no le dan miedo los insectos, así sean de gran tamaño. Al contrario, ella los ama y hasta se convirtió en la mejor amiga de ¡una abejorro reina! Esta inusual amistad inició en el jardín de Presley, un día en el que la mujer estaba cultivando un huerto. De repente se encontró con el pequeño insecto posado en su pie. Fiona decidió darle un poco de agua con azúcar. La mujer pensó que el animal ya se había ido, pero lo cierto y lo que ella nunca imaginó es que se quedaría hasta que la muerte las separara. Luego de varios días de cuidados, pues Fiona descubrió que la abejorra tenía una enfermedad en una de sus alas, la escocesa le construyó un refugio , con una malla y una casita de madera.