Pastor*, un abuelo de 71 años, pareciera que no puede contener su llanto desde su casa en Bosa. Dice que no sabe si está bien lo que hizo, pero lo cierto del caso es que le propinó cuatro disparos a un sujeto que acababa de hurtarle del bolsillo de su chaqueta diez millones de pesos. El adulto mayor todavía no entiende de dónde sacó fuerzas para enfrentarse al delincuente armado. Del pillo herido se sabe que permanece en la unidad de cuidados intensivos del Hospital de Fontibón, a donde fue remitido en la noche del martes, ya que una de las balas le perforó un pulmón y lo tiene entre la vida y la muerte. “Con el mismo revólver que el delincuente me pegó un cachazo en la cabeza fue que le disparé. Yo no sabía que era de verdad (el arma) porque cuando le propiné los tiros no salió humo ni nada. Además, el tipo huyó en la moto con su compinche y con mi plata”, le relató a Q’HUBO don Pastor, quien agrega que sabe que lo que hizo no es lo correcto. Mientras el señor se recupera del susto y procesa lo ocurrido en la tarde del martes, le pide a Dios que le siga dando fuerza y vida para continuar al lado de su familia, pues teme que los delincuentes tomen represalias en su contra. “Me da miedo porque tengo ya dos enemigos que me esperan en la calle.
Pero voy a seguir en pie y voy con Dios, el que me protege de todo mal”, cuenta el adulto mayor. Reconstrucción de los hechos. Varias semanas atrás, Pastor había solicitado un crédito a una entidad bancaria con el que saldría de unas deudas e invertiría en un negocio. El martes en la mañana, acompañado de su esposa, Pastor se dirigió hasta el banco, ubicado en Bosa Centro para reclamar la plata. “Dentro del banco yo vi a un sujeto sospechoso, pero no le presté atención. Me demoraron como una hora y media hasta que me dieron la plata, un total de 15 millones, y salí tranquilo con mi esposa”, relató el hombre a Q’HUBO. Entérate de la nota completa en nuestra edición impresa.