Para la Registraduría Nacional del Estado Civil, Paola Gómez está muerta. Pero no es así, la mujer de 35 años está ‘vivita y coleando’. Todo este lío en el que la dan por fallecida ocurrió por un mal procedimiento que se realizó y terminaron inhabilitando su cédula porque supuestamente había fallecido. “Hace tres días me enteré que me habían ‘matado’. La verdad eso me dejó sorprendida y a la vez molesta porque a raíz de ese error, que no fue mi culpa, perjudicaron a mi familia, mi sistema de salud, mi trabajo y demás obligaciones”, aseguró ella. Según lo que relata Paola es que se vino a enterar de esta situación el pasado viernes, cuando llevó a su padre a hacer uso del sistema de salud y le manifestaron que no estaba afiliado a la EPS debido a que su hija (ella), de quien era beneficiario, había fallecido. “Inicialmente le manifestaron a mi papá en el centro de salud que no lo podían atender porque no estaba activo en la EPS pero no le dieron las razones. Cuando me enteré se me hizo extraño que le negaran la atención porque yo estaba al día con los pagos. Así que llamé a hacer el reclamo y me dijeron que yo aparecía como muerta desde el 21 de noviembre y que debía acercarme a la Registraduría a solucionar ese problema”, confesó la afectada. El lunes, Gómez madrugó a las instalaciones de la entidad a poner la queja y a pedir una explicación. Entérate de la nota completa en nuestra edición impresa.