En una tumba medieval de Bolonia (Italia), arqueólogos descubrieron un fenómeno natural llamado ‘Nacimiento en ataúd‘. Hallaron restos óseos de una joven mujer de aproximados 30 años, que tenía el esqueleto de un feto entre las piernas. El feto tenía la cabeza y el torso entre los muslos de la mujer, pero las piernas estaban en la cavidad pélvica, como si hubiera sido expulsado parcialmente. Los investigadores consideran que esto es el resultado del gas acumulado que ejerce presión sobre el útero y hace que el feto sea expulsado o a veces volteado hacia adentro. Se cree que la mujer tenía 38 semanas de gestación.