El sueño de Paolo Guerrero de jugar un Mundial de Fútbol se hará realidad. Si bien la Fifa confirmó el pasado 8 de diciembre que el delantero peruano debía pagar una suspensión de un año (sin tener competencia), tras haber dado positivo por cocaína en una prueba de antidopaje que le realizaron el 5 de octubre, tras el duelo de su selección contra Argentina en eliminatorias, el tribunal de apelaciones de la entidad le redujo ayer la sanción a 6 meses.