Hace 14 años Dúvier Mosquera llego a Altos de Cazucá (Soacha), junto a su familia, a causa del desplazamiento que se vivía en su natal Vigía del Fuerte (Choco). Sin embargo, esta situación no le impidió soñar en grande. Aun en medio de la pobreza, la delincuencia y la drogadicción, este pelado creció siempre con el deseo de salir adelante aprovechando el don que Dios le dio: el de ser un buen futbolista. Encuentra más noticias como esta en la sección Zona Deportes de tu periódico Q´hubo.