Mel Flesher, una residente de Vancouver (Canadá), denuncio en Facebook el robo de su moto, una Yamaha amarilla que ella y su esposo habían arreglado para enseñarles a conducir a sus hijos. Su mensaje fue tan contundente que llego a ojos de los dueños de lo ajeno, quienes totalmente arrepentidos por haberse llevado el velocípedo. Al siguiente día decidieron entregarlo en el mismo lugar donde lo habían hurtado; pero eso no es todo, los ladrones dejaron una carta ofreciendo disculpas en la que les notificaron a los dueños que le habían comprado un candado nuevo, y además habían llenado el tanque de gasolina y el depósito de aceite. ‘‘Esperamos que puedan encontrar en sus corazones el poder perdonarnos’’, escribieron en la nota los adolescentes arrepentidos. Encuentra más noticias como esta en la sección Mundo Insólito de tu periódico Q´hubo.