Inicio / Noticias / ¡HACE UN AÑO VIVE SIN MEDIO CENTAVO!
¡HACE UN AÑO VIVE SIN MEDIO CENTAVO!
24 de noviembre de 2016
Salir de la rutina, disfrutar de la naturaleza y escapar de lo convencional, son las metas de Jo Nemeth, una mujer australiana que desde hace un año vive sin la ayuda del dinero. En 2014 tenía un trabajo estable, un jefe, horarios y una vida agitada. Pero después de leer la historia de una pareja que viaja por el mundo sin un peso en sus bolsillos, ella se decidió a llevar ese mismo estilo de vida. Para el año siguiente Nemeth ya había abandonado toda actividad diaria en la que el dinero interviniera. En el primer año de vida silvestre la mujer empezó a construir su casa. Se trata de una especie de remolque pequeño, que levantó con materiales donados por varios de sus amigos. Mientras termina de remodelar su hogar, que estará ubicado en una hacienda de uno de sus amigos, Jo está viviendo con sus familiares. La mujer habló con la BBC Mundo y afirmó que: “Uno de los principales problemas que enfrenté era una voz interna que me decía que debía tener una vida normal. “Me sorprendo de cuán difícil es abandonar esa forma de pensar, ya que todo tiene un valor monetario”. A pesar de sus miedos, se aventuró y empezó a sostenerse con productos usados y alimentos cultivados por ella misma. Se viste con la ropa que usaba antes de iniciar su nuevo estilo de vida. Le pide a sus amigos que le guarden los objetos que obtienen en los hoteles, como jabones, champú y crema dental, y utiliza pañuelos usados para la limpieza de la casa y su aseo personal. La mujer tiene una amiga que es dueña de una cafetería, quien le proporciona servilletas limpias o con pocas manchas de comida, para usarlas como papel higiénico. Con respecto a su alimentación, la dama siembra y cultiva sus alimentos y los cocina en un improvisado fogón de ladrillo. Una de las formas que Jo ha ingeniado para sostenerse es ofrecerse como niñera, lavandera y constructora de fogones rústicos; de esa forma recibe productos de aseo, comida u otros objetos a cambio. Lo que más ha afectado a esta mujer es haber renunciado al agua caliente; ahora la debe obtener a través de su estufa, o con un calentador de energía solar. Encuentra más noticias como esta en la sección Mundo Insólito de tu periódico Q´hubo.