Juan deja un gran vacío

12 de marzo de 2019
La pasión que Juan David Escobar Ramírez tenía por las bicicletas fue tan grande que lo llevó a morir haciendo lo que más le gustaba la noche del sábado, pues cuando se movilizaba por la Carrera séptima con Calle 36, en la bicicleta que él mismo había fabricado, fue arrollado por un bus azul del Sitp en inmediaciones del parque Nacional. Un gran vacío deja Juan David, quien siempre será recordado como alguien servicial que ayudaba a las personas y animales más necesitados. “Él me enseñó demasiadas cosas, gracias a él pude ver la vida totalmente diferente, pues a partir de que lo conocí puede llegar a valorar y querer las cosas que tenemos. En aprovechar cada segundo que tenemos de vida, en darlo todo por cumplir las metas”, nos contó ayer  Juanita, una mujer que supo querer y aprovechar cada segundo de vida que pudo compartir con el hoy fallecido, quien estaba emocionado por probar la última creación que pudo realizar: su cicla. Accidente. Pasadas las 10:00 p. m. del pasado sábado, Juan manejaba su bicicleta por la carrera séptima para encontrarse con unos compañeros que lo esperaban en la calle 51 con séptima, cita a la que, infortunadamente, nunca llegó. Cuando le faltaban pocas cuadras para llegar a su lugar de destino fue arrollado por el bus azul. “Lo poco que sé del accidente es que Juan David estaba con unos amigos dando una vuelta, él aprovechó para probar la bicicleta que llevaba haciendo desde hace un tiempo. Cuando pasaba por el Parque Nacional sucedió todo. Entérate de la nota completa en nuestra edición impresa. 

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