Falso cliente acabó con Sandra

27 de febrero de 2019
El revólver calibre 38 con el que el homicida le disparó a Sandra fue dejado a una cuadra del crimen envuelto en una camiseta color azul -y que estaba mojada- justo dos minutos después de que sonaran los disparos al interior de una cigarrería bar, ubicada en el barrio La Favorita (en Los Mártires). El cuerpo de la dueña del establecimiento quedó tendido detrás de una vitrina y la nevera de gaseosas, pues los tiros que recibió la mujer de 30 años en la cabeza acabaron con su vida de manera fulminante. “Ella tenía ese negocio hace varios años ahí. Lo atendía casi siempre sola pero a veces venían a ayudarla muchachas. Hoy (ayer) estaba sola, cuando llegó el tipo y le disparó de cerca”, le relató a Q’HUBO una residente del sector. Nadie sabe quién está detrás del crimen de la comerciante, a quien conocían en todo el sector por su extrovertida manera de ser y su personalidad. “Ella era muy trabajadora, siempre uno la veía feliz y atendiendo con toda la actitud. Llegamos a compartir una que otra anécdota ahí en su local, pero nunca me dijo que tuviera enemigos ni problemas”, agregó una allegada. Bala en el local. Faltando diez minutos para que el reloj marcara las dos de la tarde de ayer, un sujeto caminó tranquilo hasta la Calle 18A con Carrera 14 mientras llevaba en la pretina de su pantalón escondidos un revólver y una camiseta que minutos antes había humedecido con agua. Se detuvo a cien metros del establecimiento y observó que al interior no hubieran clientes: solo su próxima víctima, quien permanecía detrás de los mostradores chateando en su celular. Entérate de la nota completa en nuestra edición impresa. 

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