Si tal vez usted no estuvo muy atento a la campaña que realizó Leones en su deslucido paso por la A, pueda creer que Sebastián Gómez no es refuerzo para Atlético Nacional. Y aunque no es una cara nueva en el club, porque allí hizo todo el proceso de divisiones menores, sí estamos hablando de un futbolista que muchos en el entorno ‘Verdolaga’ apenas van a conocer de primera mano. Ese es precisamente el reto que se pone el antioqueño, de 22 años de edad, quien cargado de ilusiones regresó para quedarse y meterse en el corazón de la afición. “Muchos dicen por ahí que uno va, da la vuelta y vuelve. Eso pasó y llega uno siendo más persona, siendo más jugador, ya estando más maduro, con más minutos y más partidos. La idea es venir a aportar todo lo que he aprendido en ese proceso”, afirmó Gómez. Y pese a que el conjunto itagüiseño dejó una pálida imagen y retornó a la segunda categoría, Gómez sobresalió como dueño del mediocampo, como uno de los líderes del equipo en cuanto a cantidad de pases acertados (ver cifras). En el reciente torneo Fox Sports, a pesar de que el conjunto antiqueño no sumó un punto, Gómez dio muestras de sus capacidades, de su habilidad para ir y volver, abarcó varios sectores, pisó la pelota, la tuvo y la entregó. Un volante mixto, de calle, a esos que siempre llaman “calidosos” o “crack”. Él mismo, con vergüenza, lo reconoce y da la razón de su talento: “Soy de Andalucía La Francia, comuna 2 (Santa Cruz) de Medellín. Sí, por ahí dicen que hijo de tigre sale pintado, mi papá (Sergio) también es de allá, jugó fútbol y espero ahora sacar la cara por el barrio. Él no contó con ese poquito de suerte que a veces uno necesita. Entérate de la nota completa en nuestra edición impresa.