Con la única intención de hacerle daño a Alejandra Rodríguez, su expareja sentimental, Freddy Ortiz, llegó hasta el conjunto residencial donde ella vive, ubicado en el barrio Laureles (localidad de Bosa), dispuesto a arruinarle la vida a la mujer de 40 años y a sus hijos. Convencido de que Alejandra se encontraba sola la noche del domingo, el sujeto logró ingresar al conjunto residencial burlando la seguridad. Caminó hasta la torre 14, subió acelerado las escaleras y golpeó la puerta del apartamento a la espera de que ella le abriera. Cuando la mujer lo hizo se sorprendió al ver que se trataba del hombre venezolano con el que ella sostuvo una relación sentimental durante un año.De inmediato Ortiz comenzó a amedrentarla y a insultarla, como ya había ocurrido en otras ocasiones. “Ellos se habían dejado porque ese tipo era my agresivo y los trataba muy mal, tanto a ella como a los hijos. “Desde hace como un mes ya no vivía ahí, ¡y vaya uno a saber cómo fue que logró entrar sin que lo anunciaran!”, le aseguró una vecina a Q’HUBO. Tóxico amor. El mal carácter de Ortiz lo llevó a alejar a la mujer que lo acogió en Bogotá en el año 2017, cuando llegó a buscar una mejor calidad de vida al salir de su natal Venezuela. Sin embargo, la relación no fue como ambos la soñaron, y poco a poco comenzaron las faltas de respeto que llevaron a Alejandra a tomar la decisión de dejarlo, por su tranquilidad y la de sus hijos. A pesar de que las cosas habían quedado claras, para Freddy, quien tiene 25 años, todavía no era hora de dejar ir a Rodríguez, por lo que comenzó a hostigarla, a tal punto que la mujer, cansada, decidió nunca más responderle las llamadas. Pero a las 10 p. m. del domingo, cuando Ortiz llegó hasta la carrera 81 con calle 77 Sur, con un puñal escondido en uno de sus bolsillos del pantalón, demostró que sus alcances eran preocupantes. Entérate de la nota completa en nuestra edición impresa.