Lo que parecía ser una tranquila charla sobre una situación que lo agobiaba, terminó por convertirse en la oportunidad para que Felipe Uribe Márquez tomara la fatídica decisión de saltar al vacío desde el séptimo piso de un conjunto residencial en el norte de Bogotá, ubicado en la calle 131 con carrera 19. El resultado no pudo ser otro que su deceso. Sufrió un trauma craneoencefálico severo y varias fracturas en sus extremidades. De haber sobrevivido a la caída, su estado actual sería lamentable, aseguran especialistas. En cuanto a las causas que lo llevaron a cometer esa acción de muerte, aunque no es confirmado, se habla de que tendría una serie de problemas a nivel laboral que no parecían revestir mayor trascendencia, pero para Felipe fueron una razón de peso para acabar con su vida. Las autoridades trabajan en la investigación de este hecho para confirmar los rumores que se han conocido y descubrir la verdad, que será dolorosa, pero servirá para dar un parte de tranquilidad a los dolientes. “Desde la noche de este lunes (cuando ocurrió el accidente) no volvió nadie a la casa. Lo más seguro es que no vuelvan en un buen tiempo, porque después de lo que pasó va a ser muy difícil para la familia. “El muchacho era muy cordial con todos en el conjunto, y nunca pensamos que fuera a ocurrirle algo así”, manifestó de manera extraoficial un guarda de seguridad del conjunto residencial en donde ocurrió el hecho. Acabó su próspera vida. De los 34 años que tenía ‘Pipe’, como le decían de cariño, los últimos seis habrían sido los mejores de su vida, eso lo demostraba por medio de sus redes sociales, en donde a diario publicaba varias manifestaciones de agradecimiento y amor hacia su esposa y su familia, quienes eran su motivación. Entérate de la nota completa en nuestra edición impresa.