Esperando un milagro para que resucite

20 de diciembre de 2018
César Alexis Blanco no resucitó al tercer día como Cristo, ni al octavo como decían algunos y mucho menos ayer, al noveno día de su velación. Alrededor del féretro hay, desde el pasado martes 11 de diciembre, un grupo de unas 15 personas que se turnan día y noche para orar, alzar su voz en cánticos y ponerle flores blancas al joven de 19 años, todos esperando que se despierte de ese sueño profundo en el que cayó luego de recibir varios disparos en Cali, capital del Valle del Cauca. Según el papá de César, el venezolano Julio Blanco, Dios se manifestó y aunque no lo vieron, durante una oración les afirmó que deberían velar al muchacho hasta que él lo dispusiera y resucitara. Las flores ya se marchitaron, una que otra voz de los asistentes a la casa en donde están velando el cuerpo ya se escucha ronca y a veces afónica. Incluso, la Secretaría de Salud de Cali ordenó ayer en la tarde que el cuerpo fuera sepultado (ver recuadro), pero aún así nadie da el brazo a torcer y siguen esperando a que el joven se levante, dé una señal de vida o por lo menos se manifieste del alguna forma. Entre el mar de comentarios que ha generado esta situación ocurrida en Puerta del Sol, un barrio deprimido de Cali, algunos afirman que: “sería por un fenómeno celestial que nos obligaría a todos a arrepentirnos de los pecados ante los ojos de Dios”. Mientras las críticas y la incredulidad siguen en aumento, las oraciones se hacen más fuerte y la familia Blanco afirma que lo único que espera es que el Altísimo se manifieste una vez más para saber cuál será el siguiente paso que deberán dar. “Estamos esperando a Dios, él tiene el control de todo y él pone el límite de esto que está pasando”, dijo Julio, padre del joven.  Cadáver intacto. César Alexis, un ciudadano venezolano, fue víctima de la delincuencia el pasado 10 de diciembre. Según el reporte policial, el joven se encontraba en una tienda del Distrito de Aguablanca (Cali) tomándose una gaseosa cuando llegó un hombre y sin mediar palabra le propinó cuatro disparos que fueron mortales. La noticia, aunque obviamente no menos importante, no resultó ser el crimen sino más bien lo que ocurrió días después, cuando durante la velación uno de los dolientes habría tenido una visión divina en la que Dios les anunciaba que como “prueba de fe” deberían velar al joven hasta que resucitara. Entérate de la nota completa en nuestra edición impresa.

Etiquetas:

Dejar un comentario