Mientras Jesús Alberto Kerguelen estaba sentado en una silla analizando las jugadas que iba a realizar para ganar la partida de parqués, un homicida lo observaba y esperaba el momento oportuno para arrebatarle la vida. Seis disparos fueron los que estallaron y perturbaron la tranquilidad de comerciantes y habitantes del barrio Puente Aranda, quienes al escuchar las detonaciones prefirieron no salir. “Yo estaba aquí atendiendo el negocio, cuando escuché los tiros rápidamente me agaché para proteger mi vida. Posteriormente comenzaron a gritar: ‘¡lo mataron, lo mataron!’”, aseguró una mujer de la zona. Juego de muerte. Eran aproximadamente las 5 p. m., y cerca de cinco sujetos se encontraban riendo y jugando una partida de parqués sobre la calle 17 B con carrera 55, en el barrio Puente Aranda (localidad de Puente Aranda), a pocos metros de la cárcel La Modelo. Los hombres estaban dialogando y hasta recordando viejas anécdotas, cuando de pronto un sujeto llegó, desenfundó un arma y le descargó el tambor a Jesús Alberto. Tras el atentado sicarial el agresor huyó, y los demás participantes del juego se levantaron de sus sillas y salieron a correr por las calles. “Ellos estaban ahí sentados y cuando se oyeron los tiros salieron a perderse. “La verdad se desconoce si el homicida llegó o si era alguno de los que estaba participando en el juego, pues el único que quedó en el suelo fue Jesús, y luego su esposa a su lado”, contaron en el lugar. Entérate de la nota completa en nuestra edición impresa.