Más de ocho horas toda una familia permaneció amordazada al interior de su vivienda por varios delincuentes, quienes con revólveres les apuntaban para que permanecieran en silencio y quietos al interior de una habitación, mientras que otros sujetos rompían una pared para ingresar a un almacén de compraventa que colinda con la propiedad. Al ingresar al establecimiento comercial, los sujetos desconectaron el sistema de seguridad antes de que este se activara, y de inmediato unos comenzaron a empacar los electrodomésticos y objetos de valor, al mismo tiempo que los otros delincuentes intentaban abrir la caja fuerte. “Se llevaron televisores, bicicletas, computadores y joyas de varios clientes. Hasta ahora estamos realizando el inventario de todas las cosas, pero por lo visto por encima las pérdidas superan los 100 millones de pesos”, le afirmó a Q’HUBO el propietario de la compraventa. Por fortuna, a la familia que permaneció secuestrada no le hurtaron nada, sin embargo, ellos permanecen asustados y con la zozobra latiéndoles en el corazón, pues temen que los bandidos vuelvan. “Tenemos miedo hasta de abrir la puerta, porque esos tipos estaban armados. Cuando llegué ya tenían a mi hermano y a mi hijo apuntándoles con una pistola”, relató una de las personas secuestradas. El atraco. Eran las 6 de la tarde y varios sujetos ya le habían hecho ‘inteligencia’ a la compraventa ubicada en el barrio Restrepo (en Antonio Nariño). Los pillos estudiaron la hora en la que cerraba el establecimiento y calcularon el momento propicio para ingresar por la puerta principal de la misma vivienda. “Ellos sabían por dónde ingresar, porque rompieron la pared del local de telecomunicaciones que colinda con la compraventa, y que es atendido por los mismos dueños de la casa. Entérate de la nota completa en nuestra edición impresa.