Aprovechando la oscuridad de la noche y la soledad de los barrios Villa Hermosa y El Nuevo Portal (en Usme), el sicario abordó a Fabián Andrés Baquero Rodríguez y sin pensar dos veces accionó su arma de fuego. El disparo ingresó en el abdomen del joven. Aún sabiendo que ese balazo había sido efectivo, el infame gatillero decidió hacer un disparo más, seguramente para que nadie lo siguiera o para fomentar terror en la novia de la víctima, quien estaba con él al momento del ataque. Vecinos y Policía del sur de Bogotá se unieron para preservar la vida del joven de 25 años, pero los esfuerzos no sirvieron de nada debido a que el disparo afectó sus órganos vitales y apagó su vida cuando iba de camino al centro médico más cercano. Por una pista que brindaron los testigos, el criminal podría ser identificado en las próximas horas gracias a la labor que adelantan las unidades de la Sijín de la Policía. Crimen en el callejón. El primer disparo sonó a las 8 p.m. del martes, el segundo unos 30 segundos después. Cuando las detonaciones parecían haber parado, los moradores de la localidad de Usme salieron a ver qué ocurría y como el pánico aún los invadía prefirieron llamar a la Policía para que fueran ellos quienes confirmaran. Q’HUBO visitó el lugar de los hechos y junto con los relatos de los vecinos reconstruyó los últimos momentos de Baquero Rodríguez. Minutos antes de que fuera herido con un disparo, el joven fue visto caminando por la Diagonal 98 bis sur, por donde dio varios pasos en compañía de su amada, hasta llegar a la Carrera 7C este. “Los pelados se veían tranquilos, yo los vi que estaban subiendo desde la avenida principal y luego, cuando sonaron los disparos, yo caminé hacia allá porque sentía que les había pasado algo”, dijo un vecino. Entérate de la nota completa en nuestra edición impresa.