¿Quién iba a pensar que un exsargento mayor de la Policía, con una carrera prominente, tendría que olvidar ese sueño para convertirse en vendedor de tintos? Pero para el venezolano Romer Ferrer no fue una idea tan descabellada, ya que gracias a esos tintos hoy puede llevar un sustento a su casa y ayudar a construir un futuro para su amada familia. Por la difícil situación que enfrenta su amada Venezuela actualmente, Romer (52 años) no tuvo otra opción que emigrar con su familia hace siete meses de su país para empezar a buscar un nuevo destino en su ahora querida Colombia, lugar que según él le ha brindado grandes oportunidades para levantarse después de ese duro golpe que vivió. Poco tiempo después de haber llegado a Bogotá, Ferrer tuvo la oportunidad de emprender una nueva aventura como tintero. “A los días de haber llegado, mi nuera me regaló un termo con el que empecé a vender tintos, estuve algo nervioso porque yo nunca había hecho eso, pero un hombre responsable tiene que velar por su familia”, aseguró Romer. Prepara tinto y alaba a Dios. Él junto a su esposa se levantan a las 4:30 de la mañana para preparar ese delicioso tinto que con el carisma que lo caracteriza sale a vender por el barrio La Gaitana (Suba) y la Avenida Ciudad de Cali (Kennedy). “A las 6:20 a. m. voy a vender el tinto, luego regreso a las 2:30 p. m. a mi casa para almorzar, reposo y salgo de nuevo a vender tinto, y de ahí me quedo hasta las 7 de la noche”, afirma Ferrer, un hombre que dedicó 28 años de su vida como sargento mayor de la Policía en Venezuela. Entérate de la nota completa en nuestra edición impresa.