La tragedia de los Pizano

14 de noviembre de 2018
Después de que Alejandro Pizano Ponce de León bebiera un trago de una botella de agua con gas que su papá, Jorge Enrique Pizano Callejas, tenía en su estudio, él afirmó que la bebida tenía un sabor “inmundo” y cuatro minutos más tarde falleció. El líquido que tomó era cianuro y murió envenenado, así lo confirmó ayer en la tarde Medicina Legal, al tiempo que la Fiscalía ordenó una inmediata investigación para saber, además, el motivo por el que esa bebida estaba allí. El joven llegó al país, procedente de Barcelona (España), luego de ser notificado de la muerte de su padre, Jorge Enrique, durante el pasado 8 de noviembre en una finca de Subachoque (Cundinamarca). Curiosamente el arquitecto de 31 años perdió la vida en el mismo lugar en donde hacía 48 horas había fallecido su progenitor, producto de un paro cardiaco, aparentemente. Juanita Pizano, hermana de Alejandro, quien estaba presente al momento de esta última muerte afirmó que el muchacho habría fallecido producto de un envenenamiento (como se confirmó), lo que resulta extraño es que la botella de agua estaba justo al lado del computador de Jorge Enrique. Esa es una de las preguntas que debe resolver la Fiscalía. Misterio. El sábado en la madrugada Alejandro llegó a Colombia para asistir al funeral de su padre, el cual se llevó a cabo ese mismo día en horas de la tarde. Un día después, este domingo, el arquitecto viajó a la finca de su familia en Subachoque con el fin de recordar a su padre, plan que hizo con su esposa y sus dos hermanos. Adentro de la finca, en horas de la tarde de ese día, los Pizano ingresaron al estudio de su papá, momento en el que Alejandro tomó parte del agua con gas que había allí y en cuestión de segundos se desplomó ante la mirada de su esposa, quien está embarazada. Entérate de la nota completa en nuestra edición impresa.

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