La cara angelical de Daniel Felipe Quijano y su actitud serena y solidaria con los suyos serán los rasgos que recordarán sus familiares y amigos para toda la vida, pues lastimosamente el joven voló de este plano terrenal en la mañana del domingo. Tres puñaladas en su cuerpo bastaron para que el joven, de 22 años, no resistiera y falleciera en una camilla del Hospital de Meissen, mientras que sus amigos permanecían a la entrada del centro asistencial rogándole a Dios para que le salvara la vida. “Los mismos amigos se llevaron al muchacho para el hospital. En el suelo quedó mucha sangre y yo le dije a mi mamá que quién sabe cuántas heridas le habían hecho al joven”, contó a Q’HUBO una comerciante del sector. Una riña entre varios muchachos en el sector de Valle de Cafam (en Usme) sería la causa de tan triste desenlace, que tiene a toda una familia acongojada. Riña tras el festín. Daniel estaba indeciso de asistir a aquella rumba y tomó la decisión a última hora. A lo mejor en el fondo de su corazón el miedo le estaba enviando un mensaje. Fueron sus allegados quienes lo convencieron, así que Daniel se arregló y perfumó para salir a eso de las 7 de la noche del sábado. Durante la noche y parte de la madrugada del domingo se divirtió, tomó con sus amigos y bailó, hasta que se acabó la fiesta pasadas las 3 de la madrugada y partieron a pie a sus viviendas. Pero al llegar a la carrera 14I con diagonal 92 sur, varios muchachos los abordaron y comenzaron a discutir, situación que desató una batalla campal. “Como a las 4 de la madrugada se escucharon muchos pasos y gritos que me despertaron. Al asomarme por la ventana vi que había muchos jóvenes peleando, ahí en ese pasto, eso eran mujeres y hombres, todos contra todos”, manifestó una mujer. Entérate de la nota completa en nuestra edición impresa.