Hostilidad, peligro y dolor era lo que se percibía en una de las empinadas calles del barrio Villa Anita (localidad de Usme), en donde varios residentes observaban desde sus ventanas la presencia de Q’HUBO en la zona y, afanados, deseaban que abandonáramos el lugar lo antes posible y no siguiéramos cuestionando sobre el asesinato de un joven de 25 años, que se presentó el sábado en horas de la noche. Testigos tal vez pudieron existir, pero nadie se atrevió a contar a nada porque ese laberinto de concreto estaba vigilado por varios jóvenes que, al parecer, mandan por este sector y hacen cumplir la ley del silencio. Sin embargo, unas personas temerosas aseguraron que esa noche escucharon cuatro disparos y ayer en la mañana se conoció que un hombre, a quien le decían ‘Totoy’, había perdido la vida. Muerte entre los escalones. Unas cuantas gotas de sangre demostraban el innombrable crimen que ocurrió en la calle 114A sur con carrera 10, en donde un hombre, identificado como Jaime Sneider Flórez, fue interceptado por unos sujetos que le propinaron varios disparos. Lo poco que contaron los residentes es que la víctima iba caminando hacia su vivienda cuando unos individuos, sin mediar palabra, lo abordaron y le descargaron casi que por completo el tambor de la pistola. “Yo estaba aquí en mi casa cuando escuché los tiros, exactamente fueron cuatro. Dicen que al joven lo abordaron de frente, dado a que los tiros los recibió en el pecho. Enseguida de las detonaciones se escucharon los llantos y gritos de unas personas que pedían ayuda para salvar al muchacho”, manifestaron en el sitio. A pesar de los múltiples disparos que recibió Jaime, él continuaba con vida y luchó durante varios minutos para seguir en este mundo. Entérate de la nota completa en nuestra edición impresa.