Zipa, la tierra donde se pone a punto

18 de octubre de 2018
Desde que era ciclista aficionado, para Hárold Alfonso Tejada Canacué no hay cosa más sagrada que realizar la pretemporada en Zipaquirá, no solo por la variada topografía que rodea el municipio cundinamarqués, sino porque el clima y la altura le favorece mucho. “Soy muy feliz en Zipaquirá, porque madrugo a entrenar y me encuentro con carreteras con grandes ascensos que me exigen al máximo. Y por las tardes, cuando hago mi trabajo en la pista, en lo que es mi preparación para la contrarreloj, que es mi especialidad, el clima y los 2.650 metros de altura son perfectos”, explicó Hárold, quien nació el 27 de abril de 1997 en Pitalito (Huila). Aunque él siempre se destacó como un gran deportista, pues en el Colegio Nacional de Pitalito integró las selecciones de natación y fútbol, fue a la edad de 8 años cuando se decidió por el deporte de las bielas, debido a la gran pasión que tiene Alberto, su padre, por el ciclismo. Con la aprobación de su esposa Gladys, Alberto fue quien matriculó a Hárold en la Escuela de Ciclismo de Pitalito, en donde comenzó su carrera deportiva en las categorías infantiles y luego en la junior, demostrando su talento en las pruebas regionales. A pesar de que Hárold fue campeón de los Supérate Intercolegiados, el municipio huilense no contaba con el presupuesto económico para apoyar el ciclismo, motivo por el cual el entrenador Julián Perdomo fue el que se encargó de hacer el contacto con escuelas y equipo de ciclismo de Antioquia, en donde el departamento tiene un programa amplio para futuras promesas de este deporte. “Inicialmente me vinculé a la Escuela de Carmen de Viboral, que es una filial de la Escuela Orgullo Paisa, empresa que también tiene un gran equipo competitivo, y que además alimenta y proyecta a ciclistas en otros equipos como EPM, del que hago parte en la actualidad”, explicó Hárold, quien a los 17 años de edad se fue a vivir solo a Medellín con el fin de hacer realidad su sueño. Entérate de la nota completa en nuestra edición impresa.

Etiquetas:

Dejar un comentario